Especialidad

Rinoplastia

La rinoplastia une el arte de remodelar la nariz con la necesidad vital de mejorar la respiración. En nuestra unidad de Madrid, buscamos resultados donde la estética y la función vayan de la mano. Realizamos un estudio personalizado para que cada nariz recupere su equilibrio de forma natural, logrando una armonía facial que respete la identidad de cada paciente.

Expertos en

RINOPLASTIA ULTRASÓNICA

Como especialistas en técnica ultrasónica, empleamos tecnología piezoeléctrica para esculpir el hueso con precisión milimétrica. Este método avanzado respeta los tejidos blandos y vasos sanguíneos, lo que reduce drásticamente la inflamación y los hematomas. El resultado es una cirugía mucho menos traumática con un postoperatorio más rápido y confortable.

¿Qué es la

Rinoplastia?

La rinoplastia es el arte de remodelar la nariz, mejorando tanto su función como su aspecto externo. La nariz se sitúa en el centro de la cara, por lo que su deformidad, incluso con pequeños defectos, altera de manera significativa la armonía facial. Por este motivo la rinoplastia es una de las cirugías plásticas más solicitadas.

No debemos olvidar que la función principal de la nariz es la respiración, por lo que el aspecto fisiológico debe ser parte integrante de cualquier rinoplastia. La intervención ha de considerarse un éxito cuando los/las pacientes mejoran su aspecto y respiran mejor tras la cirugía.

La definición de una nariz bonita ha sufrido variaciones a lo largo de la Historia. Aún así, siempre prevalecen los conceptos de simetría y armonía. Es importante remarcar que una nariz bonita debe “encajar” en la estructura y los rasgos de cada cara. No existe un único patrón de hermosura. Cada nariz ha de encontrar su equilibrio dentro de cada cara. En este sentido es fundamental la comunicación entre paciente y cirujano: el/la paciente debe transmitir los rasgos que no le agradan de su nariz, el especialista ha de mostrar qué aspectos restan homogeneidad a su nariz en el entorno de su anatomía facial. Entre ambos deben encontrar la nariz que armonice con su cara y que le haga feliz.

La planificación de

la cirugía

En la consulta de Rinología se debe llevar a cabo un análisis íntegro de la nariz, tanto desde un punto de vista morfológico como funcional. De hecho, ambos factores en muchas ocasiones están más relacionados de lo que puede parecer.

El análisis morfológico incluye el estudio de la forma y estructura del esqueleto nasal osteocartilaginoso, el tipo de piel y las relaciones estéticas de la nariz con el resto de los elementos de la cara. Se apoya fundamentalmente en el empleo de fotografías, sobre las que se analizan los defectos que encuentra el/la paciente y las correcciones sugeridas por el médico.

El diálogo entre ambos es de vital importancia: el cirujano ha de saber interpretar los deseos del o la paciente, que a su vez ha de interiorizar perfectamente las correcciones que aconseja el médico. Una interrelación fluida facilitará el éxito de la cirugía y la satisfacción de ambos.

La exploración funcional de la nariz se realiza mediante una rinoscopia anterior simple y una endoscopia con fibroscopio flexible. La primera nos permite evaluar la porción inicial de la nariz, incluidas las dos estructuras valvulares que influyen sobre la respiración nasal (la válvula de Mink o válvula interna y la cabeza de los cornetes inferiores). La segunda valora el resto de la fosas nasales y las alteraciones en el tabique nasal o septum. Ambas son exploraciones sencillas que no precisan el empleo de anestesia local.

Cuando el/la paciente ha tomado la decisión de intervenirse, se lleva a cabo un estudio preoperatorio y se fija la fecha de la intervención.

La intervención quirúrgica

Dudas habituales

En nuestro caso, la intervención se lleva a cabo bajo anestesia general, lo que nos permite actuar sobre el esqueleto nasal con la máxima seguridad para el/la paciente. Habitualmente se pasa la primera noche tras la intervención en el hospital, aunque en determinados casos, en función del horario en que se lleva a cabo la cirugía y las características del/la paciente, se puede dar el alta a lo largo del día.

Tras la cirugía su nariz permanecerá cubierta por una pequeña férula y habrá mayor o menor grado de hematoma entorno a la nariz y los párpados. Se colocará un taponamiento nasal durante pocos días si se ha realizado cirugía septal (sobre el tabique nasal), lo que conlleva cierto grado de incomodidad. Sin embargo el dolor se controla muy bien con analgésicos habituales. Deberá dormir con el cabecero de la cama un poco incorporado para evitar la inflamación facial.

La férula se retira al cabo de una semana. Su nariz presentará cierta inflamación, pero tendrá un aspecto muy aceptable y podrá reincorporarse a su trabajo. Si aparecen hematomas, éstos desaparecerán en unas 2 semanas. Deberá evitar durante 6 semanas el uso de gafas, los deportes de contacto o las actividades en que pueda recibir un traumatismo accidental.

Rinoplastia Ultrasónica

La rinoplastia pretende remodelar las estructuras anatómicas nasales con un doble objetivo: estético y funcional. Clásicamente, la actuación sobre el esqueleto óseo nasal se ha llevado a cabo con instrumental mecánico (cinceles u osteotomos, raspas, gubias). Sin embargo, la incorporación en los últimos años de la tecnología piezoeléctrica a nuestro arsenal ha supuesto un gran avance, con importantes beneficios tanto desde el punto de vista quirúrgico como desde el del confort del paciente durante el postoperatorio.

¿En que se basa la tecnología piezoeléctrica?

El efecto piezoeléctrico ocurre en determinados cristales al ser sometidos a una carga eléctrica o una presión, consiguiéndose que vibre con una alta frecuencia oscilatoria que permite el corte de materiales duros como el hueso con una enorme precisión. En el caso de la cirugía nasal, el empleo de frecuencias entre 26 y 29 KHz nos permite realizar cortes exactos sobre el hueso con un importante beneficio añadido, como es el respeto de los tejidos blandos (piel y vasos sanguíneos), lo que se traduce en menos traumatismo, inflamación y hematoma.

ventajas

El empleo de estos instrumentos ofrece ventajas concretas e importantes en la cirugía nasal, pero no constituye una forma diferente de plantear la rinoplastia ni cambia la filosofía de la cirugía, como se deja entrever en ciertas publicaciones no científicas. Los beneficios de emplear el instrumental piezoeléctrico en la llamada Rinoplastia Ultrasónica son:

  • Realizar osteotomías (cortes en el esqueleto óseo nasal) con una alta precisión y un menor grado de traumatismos de los tejidos blandos circundantes. Permite una mayor definición en la resección de las gibas nasales y el estrechamiento del dorso nasal con menores inflamación y hematoma.
  • Modelar o esculpir los huesos nasales (osteoplastias) en los defectos menores, consiguiendo una perfecta simetría y regularidad en el dorso de la nariz.
  • Trabajar sobre determinadas zonas del tabique o septum óseo con menor riesgo.

La Rinoplastia Ultrasónica, en cambio, no aporta ventajas sobre el tratamiento del esqueleto cartilaginoso nasal (los 2/3 inferiores de la nariz), por lo que su abordaje debe practicarse con las técnicas habituales de reducción o aumento, actuando sobre los cartílagos laterales inferiores (alares) y superiores (triangulares) mediante resecciones parciales, incisiones o suturas o empleando injertos cartilaginosos.

Podemos concluir que el instrumental ultrasónico supone una fantástica herramienta, sobre todo en los dorsos óseos con huesos robustos, con gibas prominentes o con un marcado componente traumático, así como en las narices donde haya asimetrías que puedan solucionarse con el esculpido del esqueleto óseo sin necesidad de osteotomías (fracturas), técnica conocida como Remodelación nasal.

Rinoplastia Secundaria

La rinoplastia secundaria reúne una serie de intervenciones con rasgos específicos, muchas veces no compartidos con la rinoplastia primaria, que le confieren un carácter propio dentro de la cirugía nasal, constituyendo quizás su máxima expresión de dificultad y de reto.

Las características que definen la rinoplastia secundaria se engloban bajo dos aspectos:

  1. Los relacionados con las estructuras anatómicas de la nariz, alteradas durante la o las cirugías previas. Los huesos y cartílagos nasales suelen estar debilitados y con frecuencia ausentes parcial o totalmente. A esto se suma la existencia de tejido cicatricial, que puede provocar retracciones y asimetrías. Todo ello contribuye no solo a alterar la estética nasal sino también su función, con defectos como desviaciones del tabique nasal, perforaciones septales o estenosis/colapso de la válvulas nasales.
  2. Los relacionados específicamente con los pacientes, enfrentados a sus expectativas frustradas, sus dudas y, en mucha ocasiones, la lógica angustia que conlleva una rinoplastia con un resultado no deseado.

Así como en una rinoplastia primaria resulta relativamente fácil para un cirujano nasal experto valorar la disposición y alteraciones de las estructuras que conforman la anatomía nasal, en la rinoplastia secundaria tal valoración puede constituir un trabajo difícil y en ocasiones imposible hasta no disponer de una visión directa de dichas estructuras. La endoscopia nasal y las técnicas de imagen ayudan a disipar pero no resuelven todas nuestras dudas.

La actitud del cirujano que se enfrenta a una rinoplastia secundaria debe estar marcada por la honestidad: tanto con su paciente, explicándole de una forma reposada y comprensible cuáles son los resultados esperables, como consigo mismo, diseñando una detallada planificación de la cirugía, con recursos suficientes para poder enfrentar las variabilidades inherentes a este tipo de cirugía.

Aunque en ocasiones la manipulación delicada de las estructuras existentes puede proporcionarnos un resultado satisfactorio, en la mayoría de los casos será necesaria la utilización de injertos de cartílago (septal, auricular o de costilla), óseos (septal o costal) o de fascia para suplir o dar soporte a las estructuras remanentes. Con frecuencia se emplean también microinjertos de grasa que rellenan pequeños defectos o suavizan los relieves.

Un último aspecto que debemos tener en cuenta es el grosor y las características de la piel. Una piel fina nos obliga a ser más cuidadosos con el esqueleto subyacente, ya que dejará traslucir cualquier pequeño defecto. Una piel gruesa salva esta dificultad, pero nos impedirá obtener relieves más definidos. La correcta valoración de la piel debe formar parte obligada de la planificación quirúrgica para conseguir los mejores resultados.

La rinoplastia secundaria es una intervención compleja y delicada, que requiere del cirujano nasal una amplia experiencia, un conocimiento exhaustivo de la anatomía y la fisiología nasales y un extenso “armamentarium” con recursos técnicos suficientes para enfrentar cualquier condición.

La seguridad de ponerse en manos expertas para su bienestar

Entendemos que dar el paso hacia una cirugía es una decisión importante que requiere confianza y seguridad. Le acompañamos en cada etapa del proceso, priorizando siempre su bienestar y la naturalidad de tus resultados. Si desea mejorar su respiración o recuperar la armonía de tu perfil, estamos aquí para escucharle y ofrecerle la solución médica que mejor se adapte a usted. Le invitamos a concertar una consulta de valoración personalizada para resolver sus dudas y empezar este camino juntos.

Otorrinolaringólogo en Madrid · Vértigo y Rinoplastia | Dr. Benito