Tratamiento con inyección intratimpánica de fármacos en la Enfermedad de Ménière
El tratamiento con inyección intratimpánica de fármacos en la Enfermedad de Ménière, o inyección para la Enfermedad de Ménière, se ha consolidado como una opción terapéutica específica para los pacientes que continúan presentando crisis vertiginosas a pesar de las medidas médicas convencionales, al permitir administrar medicamentos directamente en el oído interno con alta concentración y mínimos efectos secundarios generales. Esta técnica mínimamente invasiva, realizada en la consulta bajo anestesia local, ofrece una alternativa intermedia entre el tratamiento farmacológico oral y las cirugías ablativas, con buenos resultados en el control del vértigo y una aceptable preservación de la audición cuando se selecciona y pauta de forma adecuada.
El tratamiento de la Enfermedad de Ménière (EM)
La Enfermedad de Ménière es un trastorno multifactorial del oído interno caracterizado por ataques recurrentes y espontáneos de vértigo rotatorio que se acompañan de pérdida de audición, acúfeno y presión aural en el oído afecto.
El tratamiento de la Enfermedad de Ménière tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de los pacientes y ralentizar la evolución natural de la enfermedad. Suele describirse como un proceso escalonado, en el que las distintas opciones terapéuticas son empleadas en función de la intensidad y frecuencia de las crisis.
Algunas de estas opciones emplean fármacos que se administran a través de una inyección intratimpánica. En este artículo se describe en qué consiste este procedimiento y cuáles son sus ventajas.
¿En qué consiste la inyección intratimpánica de fármacos en la Enfermedad de Ménière?
Consiste en la administración directa de un medicamento a través de la membrana timpánica de modo que pueda acumularse en el oído medio y difundir hacia el interior del oído interno. En el oido interno donde se alojan los órganos del equilibrio y la audición.
De esta manera conseguimos claras ventajas: la posibilidad de tratar únicamente el oído enfermo, la obtención de una alta concentración del fármaco en el oído y la prevención de los efectos secundarios que el fármaco puede provocar a nivel general.
Es un procedimiento sencillo, mínimamente invasivo y bien tolerado por los pacientes, que se realiza en la consulta. Se introduce a través de una fina aguja y bajo control microscópico una pequeña cantidad de fármaco (0,3-1 mililitro). Se solicita al o la paciente que permanezca recostado y con la cabeza ladeada unos 20 minutos, para permitir la difusión del fármaco hacia el oído interno tras la anestesia de la membrana timpánica con un spray anestésico, de manera completamente indolora. Como parte del fármaco puede eliminarse a través de la trompa de Eustaquio hacia la nasofaringe, se solicita al o la paciente que no degluta saliva para evitar la apertura involuntaria de este conducto. Pasado este tiempo el o la paciente puede marcharse a su casa.
¿Cuáles son los fármacos empleados por esta vía en la Enfermedad de Méniere?
En la Enfermedad de Ménière se administran dos tipos de fármacos por vía intratimpánica, cada uno con sus indicaciones específicas: los corticoides y la gentamicina.
- Corticoides: Este tipo de fármacos persigue conseguir un efecto antiinflamatorio y neuroprotector sobre las estructuras del oído interno. Está indicado en la Enfermedad de Ménière refractaria a los tratamientos médicos habituales (con crisis frecuentes e incapacitantes). Aunque los trabajos publicados son muy heterogéneos (en cuanto a dosis y protocolos de aplicación), la inyección de corticoides es muy eficaz. Consiguiendo un control de la enfermedad entorno al 50-65%.
Se emplean 2 tipos de corticoides:
- La dexametasona es el más habitual dada su buena penetración a través de la ventana redonda y su nivel alto de seguridad.
- La metilprednisolona puede resultar más eficaz, aunque las diferencias no son estadísticamente significativas.
Por regla general el protocolo de aplicación incluye una inyección semanal durante 3-4 semanas.
- Gentamicina: se trata de un antibiótico que presenta un carácter ototóxico sobre las células ciliadas del vestíbulo (órgano del equilibrio). Su uso persigue crear una lesión parcial o completa del oído responsable con la finalidad de disminuir su actividad y por tanto el número de crisis.
Como la gentamicina también posee un potencial efecto tóxico sobre las células ciliadas de la cóclea (órgano de la audición). Esto puede provocar en ocasiones cierto deterioro auditivo.
Habitualmente la utilización de gentamicina se reserva para la Enfermedad de Ménière que no se controla con corticoides intratimpánicos. Este tratamiento es previo a la decisión de tratamiento quirúrgicos más agresivos.
En cuanto al protocolo de aplicación, dos suelen ser los más habituales. El primero es un método de titulación, en el que se marca un objetivo concreto de destrucción del oído y se realizan inyecciones seriadas hasta conseguirlo. El deterioro de la función vestibular se objetiva por la aparición de un nistagmo espontáneo o por el deterioro del reflejo vestíbulo-ocular (determinado por un video-test de impulso cefálico). El segundo es un método a demanda, donde se persigue la mejoría clínica con el mínimo de inyecciones posible. Para ello se realiza una inyección y se espera un tiempo prudencial de unas 2-3 semanas para comprobar el resultado. Repitiéndose una nueva dosis si no se ha logrado la mejoría.
La destrucción parcial o total de la función vestibular del oído inyectado puede generar una inestabilidad o desequilibrio que, si bien suele ser transitorios (compensados a nivel central), pueden resultar desagradable y precisar rehabilitación vestibular. Este hecho, asociado a la posibilidad de cierto deterioro auditivo y a la existencia de casos bilaterales de la Enfermedad de Ménière, obliga a la individualización de cada caso, basando la decisión en la audición del oído afectado, el estado del oído contralateral, el impacto del vértigo y la preferencia del paciente, asesorando siempre sobre los posibles beneficios y limitaciones.
Si quieres descubrir más sobre la Enfermedad de Ménière accede aquí
ESTAMOS A TU DISPOSICIÓN. CONCIERTA UNA VISITA PARA CUALQUIER DUDA CON NUESTRA UNIDAD AVANZADA DE VÉRTIGO Y EQUILIBRIO AQUÍ.
Bibliografía:
Intratympanic gentamicin for Ménière’s disease: a meta-analysis.
Laryngoscope. 2004 Dec;114(12):2085-91. doi:10.1097/01.mlg.0000149439.43478.24.PMID: 15564826
Am J Otolaryngol. 2021 Nov-Dec;42(6):103086. doi: 10.1016/j.amjoto.2021.103086. Epub 2021 May 21.PMID: 34098455









