Unidad de Vértigo

VÉRTIGO POSICIONAL

El vértigo posicional (VPPB) se caracteriza por episodios de vértigo rotatorio breves, de mayor o menor intensidad, que se repiten de manera reiterada en relación con determinados movimiento posturales (al incorporarnos o tumbarnos de la cama, al girar hacia los lados, al agacharnos para atar la lazada de un zapato o al mirar arriba para coger algo de un estante).

En nuestra unidad especializada, diagnosticamos con precisión el VPPB mediante maniobras clínicas, lo que nos permite aplicar el tratamiento adecuado en Madrid para que recuperes la normalidad de forma inmediata y segura.

Unidad de Vértigo

vértigo posicional

Vértigo posicional - Madrid - Otorrino Dr. Benito

El vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB) es la causa más frecuente de vértigo. Se estima que afecta a un 2,4% de la población.

El VPPB se caracteriza por episodios breves y repetidos de vértigo rotatorio desencadenados por movimientos cefálicos (al incorporarnos o tumbarnos de la cama, al girar hacia los lados, al agacharnos para atar la lazada de un zapato o al mirar arriba para coger algo de un estante). Generalmente duran segundos y no suelen exceder el minuto, si bien al comienzo son intensos e incluso se acompañan de cortejo vegetativo, por lo que el paciente suele sobreestimar su duración. Posteriormente disminuyen en intensidad.

La fase activa suele durar días, semanas e incluso meses si no se trata. En un 50% de los casos puede ocurrir la resolución espontánea en 4-6 semanas. Las recidivas son frecuentes aunque con intervalos variables de meses o años.

El VPPB se produciría por el desplazamiento de fragmentos de otolitos (pequeños cristales de calcio) desde el utrículo a los conductos semicirculares. De esta manera, los otolitos introducidos en uno o varios de estos canales provocan un estímulo inadecuado para nuestro sistema del equilibrio cuando giramos nuestra cabeza en el plano correspondiente, lo que se traduce en los episodios repetidos de vértigo rotatorio. En algunas ocasiones, sobre todo en pacientes mayores, se describe inestabilidad más que vértigo.

De los tres conductos, el posterior es el más frecuentemente afectado por su localización anatómica. Es extremadamente raro en niños y muy frecuente en ancianos (10% a la edad de 80 años). Suele diagnosticarse en la 5ª-6ª décadas de la vida. La prevalencia en mayores de 60 años es 7 veces superior a la de menores de 40. Es más frecuente en mujeres (2:1).

Causas más

frecuentes

Más del 50% de los casos son idiopáticos, esto es, de causa desconocida. En 15% secundarios a traumatismos (traumatismos craneoencefálicos, latigazos cervicales, ejercicios repetitivos, buceo o cirugía otológica con fresado). También puede deberse a enfermedades del oído interno, reposo prolongado en cama, posiciones con hiperextensión prolongada (peluquería, dentista, cirugías).

La presencia de enfermedades sistémicas como la HTA, la DM o la artrosis pueden empeorar el status del laberinto posterior y favorecer el desprendimiento de otolitos con más frecuencia y aumentar el riesgo de recidiva.

Vértigo posicional

Diagnóstico

El diagnóstico se basa en la clínica y en la provocación de un nistagmo posicional (movimiento anómalo de los ojos responsable de la sensación de vértigo rotatorio) con maniobras diagnósticas que mueven la cabeza en planos paralelos a la posición de los conductos semicirculares. Las características de este nistagmo, observado con videonistagmoscopia, y el plano de estimulación en que aparece nos permite conocer el conducto semicircular afecto.

Vértigo posicional

Tratamiento

El tratamiento se fundamenta en las maniobras reposicionadoras o liberadoras, encaminadas a evacuar esos otolitos del conducto semicircular donde se han introducido.

Existen varias maniobras, en función del conducto semicircular implicado. Las más conocidas son la de Epley y la de Semont, útiles para el conducto semicircular posterior, la variante más común de vértigo posicional (VPPB). Para el conducto semicircular lateral se utilizan habitualmente las maniobras de Lempert o de Gufoni. Por último, para el anterior las más empleadas son las de Yacovino y la de Epley inversa.
En los pocos casos refractarios al tratamiento con estas maniobras puede llevarse a cabo un tratamiento microquirúrgico consistente en la anulación u oclusión del conducto semicircular afectado.

Elimine el vértigo posicional: Recupere su estabilidad

Sabemos lo desconcertante que resulta sentir que todo da vueltas con un simple movimiento de cabeza. La buena noticia es que este trastorno tiene una solución muy eficaz y rápida cuando se trata por manos expertas. Le acompañamos para que deje atrás esa sensación de inseguridad y recupere su libertad de movimiento sin miedos. No deje que un giro le detenga: solicite su cita hoy y vuelva a moverse con total confianza.

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